Poema, 521 versos
En Las tragedias son invenciones de sus dioses, Aída Reyes-Alcalde despliega una obra monumental de sincretismo poético donde la devoción judeocristiana y el mito grecolatino se funden en una misma herida existencial. A través de un desfiladero de voces trágicas —donde dialogan las dudas de un Cristo humano, el clamor de María y la rebeldía de María Magdalena con las sombras de Ícaro, el Minotauro, Prometeo y Odiseo—, este poema de largo aliento explora la vulnerabilidad de la condición humana frente a los imperativos de los dioses Padres. Con un ritmo atávico y una lucidez deslumbrante, la autora desarma la frontera entre la fe y el mito, para erigir una elegía sobre la paternidad divina, el dolor inmolado y la épica resistencia de los que habitan el desierto de la historia.



