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Cuando la oración no es suficiente
En los páramos, alejados de la sinagoga, desconocida era la belleza de los ritos funerarios. Un padre ateo y compungido, en busca de consuelo imploró a un dios y puso oro al pie de la fosa para el posible milagro. El desierto enmudecido guarda cierta verdad momificada y cada testigo es silenciado en oro. Desde los Conquistadores se dice que hay ciertas voces, alaridos que son preferibles amordazar. Según el historiador no hay acto más verídico, abrir la avaricia es la voz y e


La otra traición
Hastiado de tanta injuria, reunió a cuanto parroquiano pudo y les preguntó ¿conocen la travesía del discípulo? mitad humana, mitad calumnia, pasajes color tinieblas y otros tan blancos como la sotana. La cara humana, siempre tan intrincada, posee facetas, a veces piadosa, otras inmisericorde, demoledoras atrocidades que luego justifica. Soy un Predicador inusual por excelencia, no puedo controlar el habla ni el prontuario que rebosa a esa inquebrantable verdad. Haré una traic
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