A mi nombre ponle oído
aidareyesalcalde
hace 6 horas
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Soy catedral vacía y trono desierto,
no necesito un coro que me libre del abismo:
el eco de la ruina retumba en mis naves de mármol.
El escenario viste mi manto de luto
y la corte guarda un minuto de silencio
para contemplar a la reina destronada.
Es la asunción sagrada del dolor:
la ópera ensordece en mi propio cetro
y las notas escapan como legiones rebeldes,
huyendo del incendio de Troya.
Ahora que la garganta abdica y desentona,
trago el veneno real de mi saliva.
Desde la cima, a mi nombre ponle oído:
Ave, María Callas.
Aída Reyes-Alcalde








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