De intelecto a saliva
- aidareyesalcalde
- hace 19 horas
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Leyendo por placer en un minucioso tiempo,
acompañada por Asterión y mi encierro,
la vejez expresó su abandono de siglos.
El recordar se expresa con palabra muda
y allí la sagrada imagen se torna difusa,
cual alegoría sosteniendo mi planeta
que la humanidad de a poco deshabita.
Descomunal ofensa decirle al hombre viejo:
—¡Vives en la luna!—
Te escribo y sé que escribo
para que no me leas;
me lo digo para mí en el día de mañana,
cuando, perdida y desnuda,
el ser humano dé paso a solo instinto y saliva.
Aída Reyes-Alcalde
Versos en negrita desde «Carta a la madre», de José García Nieto








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