Hombre quebrado
aidareyesalcalde
hace 11 minutos
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Entreabrió los ojos y recobró apenas la conciencia. Perturbado por el humo y las piedras, vio una escena casi abstracta mientras sujetaba un libro.
Él, que quería acaparar para todos «La gran biblioteca de Babel» y, cual Minotauro, adentrarse como Asterión en su laberinto, percibió que ese sueño se teñía de pesadilla al ver a los insensatos transformar en cenizas todas las letras. Él, que con las pupilas extenuadas en las cimarras más fructíferas había sido amante de aquel profuso elixir, suspendido entre lo prendario y la prórroga.
¡Acaso no saben que mi biblioteca del barrio pobre me hizo volar, vencer mi ignorancia y ser profesor!
Aída Reyes-Alcalde








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