Desasosiego

En días de excitación y peste
la idea redentora del pecado aguarda en un teatro bélico
para ver quien se adjudica la circunspecta fosa.
La sucesión de las formas agónicas,
ese sentimiento que escapa a la locura,
quizá permisión de un tal dios
que condene a sensatos a la risa ridícula.
Bufones y sátiros en comparsa de a seis
anuncian la histeria en el desasosiego,
muchos títeres provenientes de las cercanías
son castigados por sus propios vicios,
condenados a llevar una máscara prudente.
…se relajan los miembros en semicírculos retrospectivos...
Costumbre antigua de beatos tener bajo el sombrero
los Salmos para confundir a justos y pecadores.
Polichinelas literatos son desarticulados,
sus cerebros son devorados por libros.
Suena la música de fondo,
con mayor fuerza los tambores de la rebeldía
hacen de Sócrates y su impiedad la nueva tragedia justa.
Los aplausos colman el teatro, la gente ríe.
Aída Reyes-Alcalde








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