El ingenioso hijo de algo

En un lugar de la Mancha,
de cuyo nombre no quiero acordarme,
vivía un hijo bastardo de un antiguo proxeneta,
mas esto no le impidió cabalgar su caballo
y leer apasionadamente al Señor de la triste figura.
Cuando cayó en desgracia por estrafalarias estafas
un juez declaró: Tu falta sólo amerita quedar tras las rejas
y dejando al rape su alargada barba
sintió que las mufas de toda la Mancha lo dejaban desnudo.
Su escudo y espada fueron a dar al vertedero
y sin mujer que lo visitara en los barrotes,
ad portas del infierno, creó una Dulcinea.
En el penitenciario, hizo de su caída una leyenda
e inspiró a los otros a inventar historias.
Famosos fueron el Fino Wilde, el Care' Borges y el Sancho Sánchez,
todos escritores originales de una vida esquiva que dio la calle.
Aída Reyes-Alcalde








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