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Odisea Pretenciosa


I Insolvencia

 

Telémaco me manda callar...

 

¿Acaso no sabes quién financió nuestras insolvencias?

¿Crees que fue tu padre Ulises?

¡no mi querido imberbe!

Él fue a hacerse el Héroe,

Homero me hizo personaje de segunda.

Antes de dejarme al rape y llamarme Pelandusca,

no sólo lávate la boca, ¡lávate el cuerpo presente!

 

Había noches consumadas, es cierto.

Escondida bajo las piedras de Antígona,

me daban ganas de "rebeldías conjuntas"

con tanto en loco en Ítaca que se ríe en la fila,

jamás esperaré sentada a tu padre el Ulises.

No moriremos sin ambrosía,

no sólo era el telar mi deporte,

hago versados manuscritos.

 

¿Acaso somos las Diosas profusas analfabetas?

¿Qué sabes de Paideia o disciplina?

si a la primera dejas aritmética y filosofía,

te frustras como cristal mal soplado.

Tu madre la Casquivana,

a cambio de unos cuantos duros

a Demóstenes dio cátedra con su Oda a la ignorancia.

 

¡Vilipendiada es mi Poesía sostenida!

infinitud para el inconformista

y entusiasmo para el aprendiz.

¿Y si fui concebida para vencer la ignorancia?

¿y si mi mente humana consolida

ciertos fines por una razón?

Si la razón del porqué Otelo mató a Desdémona

fue que la creyó inmortal y no infiel.

Si ser inmortal no es baladí,

pues la muerte, lo divino, 

lo terrible, lo incomprensible, 

es saberse categóricamente mortal

en nuestra propia ignorancia

y la en la de Jorge Luis.

 

Si Alicia en las antípodas 

cayó al océano de la mente humana,

en medio de tenebrosos mares de infinitud.

¡Conejo! ¡éste es un sinsentido!

"Querer detener tu reloj

 para ganar tiempo".

¡Liebre de Marzo! ¡anacoreta!

que un póker salve a la Reina,

que es poesía reivindicada

la que me voló la cabeza.

 

Si los locos señores hubieran sido tan cuerdos 

como la misma Dickinson 

y morir por la belleza sea 

un acto de profunda

y severa inmortalidad.

¿y si esa sabiduría escasa,

en medio de los mares de ignorancia profusa,

es la vuestra?

¿y si fuimos concebidos 

para viajar lejos de esta parafernalia?

 

Sin embargo, Telémaco,

esta irreflexiva será juzgada.

Y a tu padre, de rostro sádico y sátiro,

le inventan cuentos de amor, locura y muerte.

No quiero versiones Homéricas,

sólo diálogos de Mazzitelli o esbozos de Alcatena.

Si Gatsby y Ulises

construyeron castillos y epopeyas

y Dante una comedia tan divina,

todo sea para cortejar a esta malportada.

 

¡El juicio ya está cerca! 

exclamaba Zeus 

(hablarme de inmoral a mí

el muy patudo).

 

Y al pie de lo que sería mi tumba 

puse una nota de queja

¡basta con tanta sinvergüenzura!

después de todo 

¿qué es la vida para los Dioses del Olimpo?

...una mera Opereta.

 

II Pompa (a los infieles)

 

I

Mi suicido fue con pompa,

mi juicio, de orates

y al pie de mi tumba maltrecha 

quise hacer una súplica.

 

!No creo, disparatada musa!

me dijo Poncio Pilatos,

ya tienes medio pijama de palo

y a ojos de los pacatos 

tu personaje es un mal chiste.

 

Mala o buena mi Opereta,

se abrieron ante mí

ciertas "revelaciones"

¿quién decide el valor de un alma moribunda?

multitudinarias fueron las quejas del Prefecto.

 

En tiempo mozos

hubieras muerto de todos modos.

¡Casquivana!

(gritaban al unísono las comadrejas)

 

II

La lectura de los salmos de Homero 

me dictaminaron 

"Pécora de Ovidio el erótico"

¡Desterradla!

Y quitadle toda la ropa 

dijo el cíclope.

¡Es un error!

¡Que alguien haga algo!

Dijo el inmortal de Borges,

has vivido demasiadas veces 

y este Ulises es el mío.

 

Le oí un centenar veces 

y mi alma sintió pender de un hilo.

Después de tanto alarido en Ítaca, 

gloriosos fueron mis amoríos.

Después de tanto alboroto,

¿qué es ser infiel en tiempos mozos?

Ser apedreada

ha quedado en desuso.

 

¡Odiseo!

(le dijo Borges)

¡te condeno adrede por ser visco!

tú también le has puesto en la sesera 

una gran corona de cuernos 

con la chiflada de Circe.

Y todos sabemos Penélope, 

que estás en esta gesta 

por cuota de género.

 

(Qué se cree este Ulises 

tratarme a mí de... )

pensé a regañadientes...

 

Gracias a mi astucia,

mi telar y buen juicio,

hice a mis pretendientes

pagar todas mis insolvencias,

después de todo 

¿qué son veinte años 

sin recibir un duro?

 

III Amoríos

 

¡Horacio!

(El flaco, amigo "íntimo")

trae tu sátira y yo mi lengua.

¡Penélope! 

13 cantos duran tu opereta.

 

Vivimos la vigía del tuerto

¡ignorantes!

Éste es el océano de hoy, 

hay más tratados que lectores eficaces

y en este absurdo narcótico 

algunos queman los libros 

en protesta por una mejor educación.

(si el Quijote viera bajo el agua

el reflejo del ignorante,

lo haría añicos).

 

(Vivir en la barbarie

hizo de mí una lectora

asidua y picaresca).

 

¡Ovidio el Erótico!

¡Dios te salve!

 

(Tanto tirano suelto 

y yo aquí en las antípodas).


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