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Otra vez he visto a ese Cristo pasar
Soy un decrépito o tal vez un mártir devenido, un humilde soldado que deambula errante en un desierto intrincado. Hay noches que me parece oír de muertos, milagros y sepulcros y siento que se me doblan las piernas otros días veo al peregrino y me desintegro solemne ante dantesca imagen... "otra vez he visto a ese Cristo pasar" Me digo una y otra vez ¡esto es una alucinación! Hay noches de padecimiento y rebeldes tambores al unísono. Otras veces voy en búsqueda de mis


Recuerda que morirás
La parca dice que las cosas de la tierra poco existen y que la verdadera realidad se devela en el momento de morir. Soy un poeta del mal, el horror me mueve. Soñando estaba cuando el alarido de un ángel me espantó. - Acomódese aquí, llegó su hora. Él, apenas de rodillas, mostró perturbadoras imágenes. - Estas son tus trampas, boicotearte a ti mismo es lo que se te dio mejor, llamarte Poeta... mala cosa. Cuando el alma abandona la escoria un ángel se desploma. - En eso estab


Podredumbre y Belleza
Muerta yacía en la penuria y mientras pensaba en mi epitafio, una auténtica poeta se sentó al lado de mi tumba, y me miró fijamente a la cara. Me preguntó por qué había muerto y mi silencio fue mi vergüenza. ¿Y tú Dickinson? (le guiñé el ojo) -por la belleza- respondió. Y ambas como hermanas podredumbre y belleza, íntimas amigas del barrio y el lodo, nos encontrábamos en las noches y hablamos de nuestras muertes por los siglos de los siglos ¡amén! Hasta que el polv


Las tragedias son invenciones de sus dioses
Cuando en búsqueda de la fe, un hallazgo escabroso. Es su estrofa casi idéntica, ya sea en Biblia, Odisea o Dioses Olvidados. Perder el juicio no es sólo caída, Miré al cielo una trémula noche en busca del milagro prometido. Seguía cayendo el fuego y la ira hacia mis pies. Los misterios son irrebatibles decían los profetas engalanando sus altares despotricando del más infame de los designios. Y en la sinagoga con llagas en los pies recreó una acrópolis que lo llevaba d


El busto de Palas
Y aquí me encuentro bajo el yugo de una displicente que algo oculta entre su manto sagrado, como si exonerarme al abismo en medio de la noche no engendrara en mí ese desasosiego de cuna, como si su mirada inmortal e irrisoria no hiciera más que restregarme la crueldad que sostiene nuestras columnas. Una túnica sagrada desdeña en mí el conocimiento y es aquí, en esta derruida civilización en que los combativos, los pensantes y las desaforadas son excluidos ante a la pervers


Odisea Pretenciosa
Telémaco me manda callar...
¿Acaso no sabes quién financió nuestras insolvencias?
¿Crees que fue tu padre Ulises?
¡no mi querido imberbe!
Él fue a hacerse el Héroe


El devenir de los héroes
Te conté una historia Poeta, de ángeles que gimen al dolor y soldados que ven un espejismo en pleno desierto y huyen despavoridos... No cualquiera es testigo del Pacífico puesto de rodillas y posee una tumba vacía. Un dios es inmortal, pero un héroe es vida, error y muerte. ¡tenebrosa pampa!, testigo irrestricto de mi dolor y desamparo. Es extraño verme con vida aún, pues sabía que era un sobreviviente irreconocible. Me había armado con relatos heroicos, pero aún faltaban


Des ahogada
Dios hizo el mar, el cielo y la tierra en una semana y yo lo destruí en unas cuantas horas. La poesía no es más que odas y olas que se rompen. Yo Virginia, juro por mi vida que una parte de mi era ese ángel que se corrompe, juro que fue Dios quién me arrojó a esas olas, que harto de mi inmoralidad y mi falta de humor, puso piedras en mis bolsillos en vez de arrojarlas a mi cara. Las olas que besaron mi cuerpo le dieron ese adiós de Dios y Diosa en el silenciado mar. Fue e


Rey Nicanor
Pasé un siglo de mi eterna vida trastornada por un demonio de doble cara, de caer en bajezas de cualquier tipo a burlas sin cuento. Todo lo veía a través de su ojo tuerto, yo pasaba las noches esclavizada afuera de mi mausoleo de turno. Cada vez me convencía de lo espectacular que era ese misericordioso tacaño. No tardé en cometer algunos ilícitos y me hice experta en el robo de historietas. Solía presentarme en su laboratorio de lujo muy cerca del matadero, mis a


El ingenioso hijo de algo
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un hijo bastardo de un antiguo proxeneta, mas esto no le impidió cabalgar su caballo y leer apasionadamente al Señor de la triste figura. Cuando cayó en desgracia por estrafalarias estafas un juez declaró: Tu falta sólo amerita quedar tras las rejas y dejando al rape su alargada barba sintió que las mufas de toda la Mancha lo dejaban desnudo. Su escudo y espada fueron a dar al vertedero y sin mujer que lo


Envalentonado
Después de ser santiguado en uva, hablar en público se me dio rápido. Mi fomedad profusa fue aturdida en brebaje y un tal Dionisio, de algún modo extraordinario, me otorgó el don de la palabra y una desproporcionada sonrisa. Lo macabro, lo prodigioso, la consternación a la letra descarnada, era alimentada por este milagroso enjuague e hizo que el circunspecto se dilatara infundiendo el arrojo. El espectáculo de la máscara de los Dioses irrumpió insolente en mis sueños impu


Alberto, el cortés
Distraído tropezó con la incerteza, el estar de manos atadas lo nubló. ¿Cómo poder ver la luz en un día absolutamente negro? La noticia de no poder ser padre lo sacudió, pero como es la vida de dulce y agraz, lo premió con una compañera de vuelo maravillosa. ¿Qué hago con este dolor, si lo único que quiero es volar? igual que las gaviotas, libre en aire, por el aire libre. Comenzó poco a poco a tomar altura y en un vuelo limitado, rompió la barrera mental. Sacudió la medio
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